También se necesita una revolución cultural EN LA VÍA



A la par del desarrollo de grandes carreteras, puentes, viaductos y túneles, llega un enorme reto para los colombianos: la seguridad vial. Por eso el Gobierno creó una agencia para generar ahora una revolución cultural, con la que los ciudadanos aprendan a comportarse en la ruta y se preocupen más por proteger vida.

Así como la revolución de la infraestructura está en marcha también se precisa un cambio en cada una de las personas que transitan por las vías. Desde su compromiso y, por supuesto, desde sus necesidades para moverse y sentirse en ambientes seguros para evitar accidentes.

LAS 10 CLAVES DE LA SEGURIDAD VIAL

  1. No manejar en estado de embriaguez
  2. No exceder la velocidad
  3. Realizar una pausa activa luego de 200 kilómetros o dos horas de manejo
  4. Evitar los microsueños
  5. Revisión técnica y mecánica del vehículo (frenos, agua, aceite, refrigerante)
  6. No adelantar en curvas ni en zonas prohibidas
  7. Planear su viaje, consultar el #767
  8. Los motociclistas deben hacerse visibles. Utilizar chaquetas reflectivas, cascos visibles
  9. Prender siempre las luces en carretera
  10. Los motociclistas deben evitar las maniobras peligrosas

Es por eso que la Agencia Nacional de Seguridad Vial (Ansv) en desarrollo del Plan Nacional de Seguridad Vial 2011–2021, tiene diferentes estrategias. “Específicamente en el tema vial se están adelantando acciones para retomar el IRAP (International Road Assessment Programme) – Colombia, que es un sistema de calificación de vías que determina un número de estrellas de acuerdo a las condiciones de seguridad vial”, dice Ricardo Galindo, director de la Ansv, quien espera que con este mecanismo se disminuya en un alto porcentaje la cifra de siete mil muertos al año que dejan los accidentes en las carreteras del país.

Otro punto es el proceso que la Agencia adelanta con la convocatoria para el diseño del Sistema de Información de Señalización Vial de Colombia (Siscol). Detalle que permitirá monitorear y generar alarmas en los tramos de vías urbanas y rurales con señalización que no cumple con los estándares definidos en el Manual de Señalización de Colombia y que generan riesgo a los usuarios.

Además de los estudios, hay un punto clave en el que Galindo hace especial hincapié. “Desafortunadamente algunas personas piensan que una mejor infraestructura tiene el único objetivo de aumentar las velocidades y se olvidan de que al aumentar la velocidad también crece el riesgo de un siniestro vial. Por eso la Ansv ya ha empezado campañas en las que resaltamos el uso responsable de la infraestructura y el buen comportamiento como actor vial”, dice Galindo.

Ahí es cuando aparece la interacción entre el actor vial y la infraestructura, una ‘llave’ que debe entregar buenos réditos. “La interacción actor-infraestructura debe empezar por concientizarnos del buen uso de la infraestructura por nuestra parte, respetando y dando prioridad a la vida de los demás. Estamos realizando campañas en varios puntos estratégicos y sitios de mayor tránsito por todo el país. La Agencia en conjunto con el Ministerio y la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional desarrolla procesos pedagógicos y de concientización del buen uso de las vías”.

Galindo, quien es optimista y cree que esta renovación servirá para alertar sobre el nivel de seguridad de los diferentes corredores viales, también aseguró que en materia documental, se adelantan una revisión técnica a los manuales hechos por el Ministerio de Transporte: Guía de Tráfico Calmado, Manual de Auditorías de Seguridad Vial y Metodología para el cálculo de Velocidades Límite en Zonas Urbanas. “A mediano plazo se espera adoptar el Manual de Sistemas de Contención Vial para Colombia al 2018”, dice.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial continúa firme en el deseo de bajar la accidentalidad en las carreteras. Ahora le apuesta a que el actor vial asuma con responsabilidad los nuevos proyectos de infraestructura en el país. Una revolución en la que lo primordial no es la velocidad, sino la pedagogía y la conciencia.