La economía y el desarrollo se mueven por el Río Magdalena



El Río Magdalena que atraviesa la nación de sur a norte a lo largo de 13 departamentos y en cuya cuenca se genera el 80 por ciento del PIB de Colombia, es sin duda una alternativa eficiente de transporte y se perfila de la mano de la revolución de la infraestructura como la columna vertebral del multimodalismo en el país.

Desde el inicio de la administración del Presidente Juan Manuel Santos, el Río Magdalena y su reactivación ha sido una prioridad nacional, con miras al inmenso potencial que representa este afluente para la economía y competitividad del país

“Desde Cormagdalena estamos convencidos de que el río es una pieza fundamental en este engranaje del transporte multimodal y que, de la mano de la revolución de la infraestructura en el modo carretero y férreo, con un río activo y navegable, aportaremos en gran medida a la competitividad del país”, asegura Alfredo Varela De la Rosa, director ejecutivo de Cormagdalena.

Para seguir avanzando en este propósito y luego de cerrar con éxito la etapa de liquidación del anterior contrato de Asociación Público Privada para la recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena, los esfuerzos se enfocan ahora en lograr en el primer semestre de 2018 la adjudicación de un renovado contrato de APP con el fin de recuperar nuestro principal afluente a lo largo de 908 kilómetros (km) desde Puerto Salgar en Cundinamarca, hasta su desembocadura en Barranquilla. Así se convertirá en la principal vía de transporte de carga y el eje del intermodalismo en Colombia.

Esto se concretará mediante la realización de obras de dragado y mantenimiento del canal navegable en el tramo entre Barrancabermeja (Santander) hasta su desembocadura en Bocas de Ceniza (Atlántico), en un trayecto de 652 km. De Barrancabermeja, hasta Puerto Salgar - La Dorada, se ejecutarán obras de encauzamiento que garantizarán una profundidad de siete pies permitiendo la movilización de convoyes fluviales con capacidad para movilizar hasta 7.200 toneladas de carga, las 24 horas del día.

“Con el acompañamiento de los entes de control y la rigurosidad técnica y financiera que requiere este gran reto, seguiremos un cronograma juicioso que esperamos nos lleve a inicios del 2018 a lograr la adjudicación de este nuevo contrato de infraestructura para el progreso del Río Magdalena, y que ofrecerá sin duda una mayor competitividad y eficiencia para nuestro país”, explica Varela De la Rosa.

El plazo estimado de este nuevo contrato de Asociación Público Privada (APP) será de diez años, distribuidos así: una etapa de preconstrucción de un año, una etapa de construcción de cuatro años y una etapa de administración de cinco años.

Colombia tendrá así la gran oportunidad de situarse a la par de los países desarrollados con ríos navegables. Nuestro Río Grande de la Magdalena se constituirá en un río ejemplificante, de buenas prácticas en conectividad, generando desarrollo y sostenibilidad para el país. Esto permitirá sin duda un crecimiento más equilibrado y el resurgir de ciudades intermedias que ahora se convierten en opción atractiva para inversores y empresarios.